Ninguna persona que visite la isla de Mainau podrá negar que se trata de un lugar único en el mundo. Esta pequeña isla, ubicada en el lago Constanza, en el sur de Alemania, es realmente un paraíso floral, donde rosas, azaleas y dalias compiten por la atención de los visitantes.

Atractivos turísticos

La principal atracción de la isla es el parque de la familia Bernadotte, que alberga 240 tipos distintos de dalias, 1200 especies diferentes de rosas y más de 200 tipos de rododendros y azaleas. El invernadero de mariposas es también uno de los puntos más interesantes de la isla. Miles de mariposas revolotean libremente sobre una charca que alberga también muchas especies de tortugas y diferentes peces.

La cascada de agua, las coníferas, las secoyas, la colección de orquídeas y e invernadero de palmeras, en el cual también se conserva una colección de aves exóticas y árboles cítricos propios de climas cálidos, completan una oferta de atractivos turísticos que resulta muy tentadora para cualquier amante de la naturaleza. La isla de Mainau es conocida en todo el mundo por sus ostentosos parques y jardines. Es que su clima templado y húmedo, favorece la proliferación de fauna y flora, una exuberante demostración de las bellezas que puede ofrecer la naturaleza.

Un poco de historia

En el año 14 antes de Cristo, los romanos ocuparon Mainau y construyeron el castillo, una de las pocas edificaciones importantes que tiene la isla. El duque Federico I de Baden fue el que ordenó más tarde la construcción del jardín del castillo y plantó también los primeros rosales y árboles cítricos. Desde entonces, la isla es conocida por la abundancia de sus jardines, que hacen que durante la primavera, la isla se transforme en un maravilloso y colorido espectáculo visual para quienes la visitan, un verdadero edén sobre la tierra.