Para compartir un agradable momento, un almuerzo o una cena con amigos y familiares, qué mejor opción que una barbacoa en el jardín. Afortunadamente, están disponibles en el mercado varios tipos de barbacoas, que se adaptan a las distintas necesidades, según las características de cada jardín.

Clases de barbacoas.

Las barbacoas fijas, son por lo general construcciones grandes, realizadas en ladrillo, con parilla empotrada y chimenea. Una de las ventajas de instalar este tipo de barbacoa en el jardín, es que hacer carne la las brasas, con madera, aporta un gustito muy especial a las comidas. Además, poseen una chimenea, que de estar bien construida, alejará adecuadamente el humo del jardín. Para la construcción de este tipo de barbacoas, es necesario personal capacitado, que conozca muy bien las condiciones que el terreno debe tener para instalar esta clase de barbacoa y además, que conozca cómo construir una parrilla y una chimenea adecuadamente. Otro punto importante a tener en cuenta, es el espacio que ocupan las barbacoas fijas, que suele ser bastante grande.

Existe otro tipo de barbacoas fijas, que se adquieren pre-fabricadas, y sus partes se unen luego con cemento. Cumplen exactamente las mismas funciones que una barbacoa fija construida en el lugar, con la ventaja de que su instalación es más sencilla.

Barbacoas móviles.

Ideales para jardines pequeños, las barbacoas móviles ocupan poco espacio, y se pueden guardar en cualquier rincón del garaje mientras es invierno y no se utilizan con frecuencia. Son más fáciles de limpiar que las barbacoas fijas, aunque el gusto que le aportan a la carne asada no es el mismo.